CHARLOTTE — La peregrinación inaugural Carolina Camino, una caminata de 10 días y 145 millas desde Asheville hasta Charlotte en honor al Año Jubilar 2025, fue un éxito, y sus participantes ya se preparan para su próxima aventura.
La caminata comenzó el 26 de agosto en la Basílica de San Lorenzo en Asheville y terminó el 5 de septiembre en la Catedral de San Patricio en Charlotte, recorriendo los tres lugares de peregrinación del Año Jubilar en la diócesis y llegando justo a tiempo para el 21º Congreso Eucarístico.
Los siete peregrinos enfrentaron físicamente el terreno mientras se elevaban espiritualmente en su silenciosa caminata con Dios. El grupo se motivaba unos a otros con compañerismo, comida y oración, mientras encontraban personas en el camino que impulsaban su comodidad y confianza.
La idea del viaje surgió de los feligreses del Sagrado Corazón, James y Melinda Osborne. La pareja pasó su aniversario de 30 años peregrinando por Portugal y España, recorriendo una ruta por la que más de 400.000 peregrinos cada año caminan para seguir los pasos de Santiago el Apóstol en el Camino de Santiago. Decidieron llevar su experiencia al oeste de Carolina del Norte.
Pasaron meses trazando rutas, colaborando con cinco iglesias locales, dos monasterios y cuatro negocios locales para abrir un camino a pie desde Asheville hasta Charlotte. Durante ese proceso, fundaron una organización sin fines de lucro, Carolina Camino Inc.
El peregrino Josh Martin, feligrés de Santa Teresa en Mooresville, planea hacerlo de nuevo el próximo año.
“Fue transformador.” dijo Martin. “Fue lo más difícil y asombroso que probablemente haya hecho hasta ahora en mi vida.”
Aunque su trayectoria tuvo cumbres y valles, los peregrinos dijeron que mantuvieron a Dios como su enfoque.
Como dijo Martin: “Tienes mucho tiempo contigo mismo, y en esos momentos, sentí una profunda conexión espiritual con Dios.”
Hubo sacrificios en el camino. Melinda Osborne y Eva Frank renunciaron al tiempo frente a pantallas, y Martin ayunó del café. Dijeron que lo mundano, tan prominente en sus vidas cotidianas, tuvo poco impacto en sus aventuras por el sendero.
“Si caminas con Cristo todo el tiempo y sabes que Él está ahí y lo amas y confías en Él, tienes esa esperanza,” dijo Melinda Osborne. “Te dices a ti misma: ‘Señor, ¿cómo voy a lograr llegar hasta mañana?’ Pero cada mañana al surgir el sol, sentía a Cristo en mi corazón. Podías ver Su belleza en todo lugar por donde caminabas.
Es curioso lo agradecida que te vuelves por una acera, por un instante de sombra, o por la ropa que llevas puesta. Es una locura pensar en lo que damos por sentado en nuestra vida cotidiana.”
El cansancio, el hambre y los dolores musculares hicieron que algunos dudaran si podrían terminar, pero fue en esos momentos de derrota cuando el Señor les mostró el camino.
“Hace dos días pensé que no podría continuar,” dijo Karen Perry, de 72 años, feligresa de San Marcos en Huntersville, quien tuvo problemas con la rodilla. “Pero aquí estoy, en la línea de meta.”
No eran maratonistas ni buscadores de aventuras, solo un grupo diverso de católicos dispuesto a aceptar un desafío espiritual y físico. En el camino conocieron sacerdotes, hermanas, monjes y nuevos amigos. Oraron, comieron y rieron con las Hermanas Benedictinas del Monasterio de la Reina de la Paz en Rutherfordton. Asistieron a misa y durmieron en el salón parroquial de Inmaculada Concepción en Forest City y cantaron vísperas con los monjes en la Abadía de Belmont.
Aunque ocasionalmente se detenían a oler glicinas, el mundo no se detuvo para ellos. La vida y la muerte continuaron; la nuera de Osborne dio a luz a un nuevo nieto, mientras otro peregrino recibió la noticia del fallecimiento de un amigo querido.
Siguieron adelante, rosarios en mano, cantando por las calles públicas, alabando a Dios por una gota de agua, y compartiendo una pequeña parte de Su sufrimiento a través de las ampollas en los talones y las rodillas hinchadas.
“Aprendí de lo que era capaz con Dios. Nunca pensé que podría haber caminado esa distancia, especialmente sin años de preparación,” dijo Martin. “Es algo que realmente no creía que pudiera hacer, pero con Dios todo es posible.”
Se encontraron con personas sin hogar, aún devastadas por la furia de la tormenta tropical Helen, y también con quienes se preguntaban por qué aquel grupo curioso se tendía en sus céspedes bien cuidados vertiendo botellas de agua sobre sus cabezas.
Las personas que conocieron contaron sus propias historias de dificultades y luchas, al mismo tiempo que pedían selfies y oraciones.
José Muñoz, feligrés de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe en Charlotte se sumó a último momento a la peregrinación hacia Charlotte. Desafortunadamente, debido a la dificultad del trayecto y a las ampollas en sus pies, Muñoz tomó la difícil decisión de abandonar el camino. Sin embargo, cuando los peregrinos llegaron al último tramo de la ruta, en el décimo día, pudo unirse nuevamente al grupo tras haberse recuperado.
Durante ese tramo final, compartió que visitar la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe llevando la imagen de la Virgen en sus manos fue una experiencia profundamente emotiva.
“Fue una emoción muy grande,” expresó el feligrés de 70 años, con lágrimas en los ojos y la imagen de la Virgen entre las manos. “Gracias a Dios tuve la fortuna de regresar para apoyar al grupo.”
— Brian Segovia y Lisa M. Geraci
RESEÑA DEL CAMINO CAROLINA
La peregrinación inaugural Camino de Carolina, una caminata de 10 días y 145 millas de Asheville a Charlotte en honor al Año Jubilar 2025, fue un éxito, y sus participantes ya se están preparando para su próxima aventura.
Día 1
ASHEVILLE TO BLACK MOUNTAIN
Día 2
BLACK MOUNTAIN TO OLD FORT
Día 3
OLD FORT TO LUCKY STRIKE
Día 4
LUCKY STRIKE TO QUEEN OF PEACE (RUTHERFORDTON)
Día 5
QUEEN OF PEACE (RUTHERFORDTON) TO IMMACULATE CONCEPTION (FOREST CITY)
Día 6
IMMACULATE CONCEPTION (FOREST CITY) TO ELLENBORO
Día 7
ELLEBORO TO ST. MARY OF HELP (SHELBY)
Día 8
ST. MARY OF HELP (SHELBY) TO BESSEMER CITY
Día 9
BESSEMER CITY TO BELMONT ABBEY (BELMONT)
Día 10
BELMONT ABBEY TO ST. PATRICK’S CATHEDRAL (CHARLOTTE)




















































































