Llamado a la solidaridad

CHARLOTTE — El obispo Michael Martin, OFM Conv., está exhortando a las personas de toda la Diócesis de Charlotte a apoyar los esfuerzos de ayuda para el pueblo de Venezuela tras los devastadores terremotos que han cobrado más de mil vidas y han dejado a muchas más personas con una necesidad urgente de refugio, alimentos y atención médica.
"En el oeste de Carolina del Norte experimentamos de primera mano lo vital que puede ser la ayuda inmediata y la generosidad de los demás tras un desastre", dijo el obispo Martin, al recordar el huracán Helene. "Animo a todos los que puedan a unirse a la respuesta internacional, orando por el pueblo de Venezuela y apoyando la labor que salva vidas de Catholic Relief Services."
Este llamado hace eco de la petición de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos para que los católicos y todas las personas de buena voluntad se solidaricen con quienes han sido afectados, tanto ahora como durante el largo proceso de recuperación que les espera.
- CÓMO AYUDAR: Las donaciones para apoyar la respuesta de emergencia de la Iglesia a través de Catholic Relief Services pueden realizarse de forma segura en: www.bit.ly/3QLAvGc
— Catholic News Herald
Arzobispo hace un llamado a la oración y solidaridad tras los dos terremotos que devastaron Venezuela
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Arzobispo hace un llamado a la oración y solidaridad tras los dos terremotos que devastaron Venezuela
El arzobispo de Caracas hizo un llamado a la oración y a la solidaridad después de que dos terremotos consecutivos sacudieran Venezuela, causando la muerte de más de 500 personas y dejando a miles de heridos.
"Le pedimos a Dios que podamos todos juntos afrontar, pues, este momento. En Dios, el consuelo y en la solidaridad y la caridad", dijo el arzobispo Raúl Biord Castillo en un video publicado en Instagram el 25 de junio.
Según The Associated Press, los dos terremotos, que ocurrieron en la noche del 24 de junio, tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5 y fueron los sismos más fuertes que han sacudido a Venezuela en más de un siglo.
Para la mañana del 26 de junio, medios noticiosos reportaban que el número de fallecidos seguía creciendo. Además, el número de heridos ahora llegaba a 3.000 personas, y se estimaba que cientos de personas seguían atrapadas en los escombros.
Tras los devastadores terremotos, las redes sociales se vieron inundadas de imágenes del caos y la destrucción que se produjeron, incluido un video en el que se veía a unos vecinos aterrorizados frente a una iglesia que se balanceaba mientras el terremoto sacudía la zona.
El 25 de junio, mientras se llevaba a cabo una operación masiva de búsqueda y rescate y comenzaba a ponerse de manifiesto la magnitud total del desastre, el Papa León XIV envió una primera donación de emergencia de 100.000 euros (115.000 dólares estadounidenses) a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, según informó Vatican News.
La Santa Sede afirmó que la ayuda, coordinada con el nuncio apostólico en Venezuela, el arzobispo Alberto Ortega Martín, y el arzobispo Biord, "no es más que un primer paso, al que seguirá más ayuda en respuesta a las necesidades identificadas por la Iglesia local".
El arzobispo Biord recorrió varias iglesias de la capital tras los devastadores sismos. De pie entre los escombros de la iglesia de San José de Ñaraulí, el arzobispo señaló que varias iglesias de la arquidiócesis sufrieron daños, incluida la Catedral de Caracas.
A pesar de las circunstancias, el arzobispo Biord afirmó que lo importante era el sentimiento de unidad entre las personas que ayudaban a las víctimas y a quienes habían perdido sus hogares.
"Rezamos por el eterno descanso (de los fallecidos) y por aquellos heridos que se están rescatando y por todas las personas que han perdido seres queridos. Es un fenómeno de la naturaleza muy fuerte este terremoto", dijo.
"Lo importante en este momento es que como pueblo nos sintamos unidos para ver cómo podemos atender a los damnificados", dijo.
El arzobispo de Caracas oró para que el pueblo de Venezuela encuentre consuelo en Dios, "y en la solidaridad y la caridad".
"Entre todos – cristiano y católico, todos – (debemos formar) una gran red de solidaridad para ayudar a aquellos hermanos que están sufriendo", dijo. "Los daños materiales; nos duele bastante (el daño a) el patrimonio artístico, pero se puede ir recuperando… Pero las vidas humanas es lo más importante".
Se publicaron varios mensajes de apoyo a los católicos del país, entre ellos uno de la Conferencia del Episcopado Mexicano. En un tuit publicado el 25 de junio, los obispos mexicanos dijeron que se unían en oración por el pueblo de Venezuela y le pidieron a Dios que "conceda consuelo a los afligidos, fortaleza a quienes sirven y pronta recuperación a las comunidades afectadas".
"Como Iglesia peregrina en América Latina, hacemos nuestro el dolor de nuestros hermanos venezolanos y los encomendamos a la protección maternal de Nuestra Señora de Coromoto", dijeron los obispos, refiriéndose a la patrona de Venezuela.
El arzobispo español Luis Argüello, de Valladolid, presidente de la Conferencia Episcopal Española, publicó el 25 de junio una carta en nombre de los obispos del país en la que expresaban su "más profunda cercanía fraterna en estos momentos de tanto dolor".
"Nos unimos espiritualmente a vuestras oraciones por el eterno descanso de los fallecidos. Imploramos el consuelo divino para sus familias y la pronta recuperación de los centenares de heridos y damnificados que han perdido sus hogares y medios de vida", escribió el arzobispo Argüello en la carta, dirigida al obispo Jesús González de Zárate, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.
"Del mismo modo, rogamos al Señor que fortalezca e ilumine a las autoridades, equipos de emergencia, personal sanitario y voluntarios que trabajan sin descanso en las labores de rescate y asistencia", agregó.
Los obispos católicos de Estados Unidos también expresaron su solidaridad y preocupación por los venezolanos ante el desastre.
"Mientras se llevan a cabo las labores de rescate, insto a la comunidad internacional a movilizarse en apoyo del pueblo venezolano y a enviar la ayuda humanitaria necesaria para aliviar su sufrimiento", declaró el obispo A. Elias Zaidan, presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos.
?Señaló que "Catholic Relief Services, la agencia internacional de ayuda humanitaria de la Iglesia en Estados Unidos, y su aliada Cáritas Venezuela, ya están respondiendo y evaluando las necesidades en esta etapa inicial".
"Tenemos entendido que el Gobierno de EE.UU. está preparando una respuesta inicial y agradecemos su colaboración para hacer frente a este desastre natural", declaró el obispo Zaidan, que dirige la Eparquía Maronita de Nuestra Señora del Líbano de Los Ángeles, con sede en St. Louis.
Añadió: "Unámonos todos en oración para que Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, consuele y proteja a sus hijos, y para que la ayuda internacional llegue rápidamente".
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó en una publicación en X: "Estados Unidos expresa sus más sentidas condolencias al pueblo de Venezuela tras los devastadores terremotos. Nuestros corazones están con todos aquellos que han perdido a seres queridos, los heridos y los valientes rescatistas que trabajan incansablemente tras la catástrofe".
Rubio afirmó que el Departamento de Estado "está desplegando de inmediato equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria a Venezuela".
Más tarde, al dar declaraciones a la prensa, Rubio informó que equipos de búsqueda y rescate de Virginia y Los Ángeles se dirigían a Venezuela, y que se añadirían otros equipos para ayudar a rescatar a los sobrevivientes.
En Florida, el diácono Gustavo Adolfo Roversi, empresario de Miami y miembro del clero local recién ordenado, es uno de los muchos venezolanos que viven en Estados Unidos y esperan con ansiedad más información sobre el impacto de los terremotos en las comunidades de su país natal.
"De hecho, mi esposa se encuentra (allí ahora mismo); está bien, gracias a Dios", declaró el diácono Roversi a Florida Catholic, el medio de comunicación de la Arquidiócesis de Miami. "Tengo un familiar, un primo hermano, del que aún no se tiene noticias. Rezamos para que sea porque el sistema telefónico no funciona".
Oriundo de Valencia, Venezuela, una de las muchas ciudades y pueblos también afectados por los terremotos, el diácono Roversi estudió en la Universidad de Kansas en la década de los 80 antes de regresar a Sudamérica para ayudar a dirigir la empresa familiar de fabricación de productos de papel. Más tarde, a finales de la década de los 90, ampliaron el negocio a Florida.
"Sé que hay víctimas mortales, pero aún no estoy seguro de las cifras", añadió el diácono. "De momento se cuentan por cientos. Tengo entendido que Colombia acaba de enviar equipos de rescate".
— Junno Arocho Esteves, OSV News

